YOGA DE LAS EMOCIONES

Yoga significa unión en sanscrito y según las tradiciones hinduistas es la vía para alcanzar la realización del ser.
Mente, cuerpo y espíritu se armonizan a través de la práctica del yoga. La unión de estás instancias favorece estados de consciencia superiores, en los cuales se realiza la naturaleza divina del ser humano o simplemente se consigue una ivda más saludable en el cuerpo, pacífica en la mente y plena espiritualmente.

Sin embargo, ha habido muchas personas que han dedicado su búsqueda a la realización del ser, entendida esta como un estado de vida plena y en su objetivo final el alcance de un estado superior de la existencia (iluminación), por otros medios.
Ello ha contribuido a crear más oportunidades y posibilidades para poder conseguirlo, creando distintos caminos acerca de la vía para la realización. En resumen, el yoga es una forma, entre muchas otras, para alcanzar estados elevados de consciencia.
Por otro lado, sabemos que una instancia importante del ser humano son sus emociones y los efectos que ellas tiene en nuestras vidas. El yoga clásico considera las emociones como “caballos impetuosos a controlar”, así se dice en el Mahabharata, especificando que la mente debe de poder controlar y gestionar las emociones y los 5 sentidos, siendo estos simplemente jinetes del espíritu y no al revés. Y hoy en día eso es todo un reto.
En la práctica de los distintos estilos de yoga se trata de pacificar la mente y el cuerpo gracias a la práctica, y esa paz a su vez apaga los fuegos de las emociones llevando al practicante a mantener más y más tiempo un estado interno de equilibrio y de armonía en lugar de ser conducido por las emociones. El yoga actúa sobre las emociones de forma indirecta, los efectos de la práctica ayudan al practicante a poder gestionar mejor sus estados emocionales.

El YOGA DE LAS EMOCIONES en cambio quiere integrar las emociones de forma directa en la práctica. Hoy en día el ser humano vive multitud de emociones expuesto a multitud de estímulos, que le condicionan en varios aspectos de la vida, llegando incluso a tener el control de ciertas situaciones sin que se quiera que así sea.Hay varias razones por las cuales nos vemos envueltos en enfrentamientos entre lógica y emoción, deber o placer, deseo o voluntad, etc… y los estudios de nuestra naturaleza, sea científicos, químicos, históricos, psicológicos, terapéuticos, caracteríales, de personalidad, etc… nos han dado grandes informaciones a la hora de entender como todo eso actúe en nosotros.

El YOGA DE LAS EMOCIONES utiliza los principios del yoga clásico integrándolos con los conocimientos modernos del mundo emocional, promueve el encuentro entre las instancias del ser humano: cognición, emoción y acción.Dicha unión crea el estado interno ideal para avanzar en el autoconocimiento.

Quien practica el metodo nota que la garganta se abre y deja salir las palabras mucho mas facilmente, algunos reportan que es como si las palabras encontraran por si solas el camino para salir, otros encuentran mas soltura y espontaneidad a la hora de decir las cosas, otros notan como hay menos retraso entre el habla y el pensamiento, las palabras y las sensaciones son mas finas y la respuesta “vocál” es mas intuitiva y segura.

Otros sienten menos opresión en la garganta y en el pecho, el habla se vuelve más gozoso y menos pesado, con una sensación de libertad y vitalidad en el pecho.

Un ejemplo práctico puede ser el siguiente, entre miles de ejemplos.
Una persona vergonzosa, insegura, con baja autoestima, se muestra segura y fuerte ( actitud contrafóbica) sin embargo se siente no merecedora en su ser profundo, entonces está baja de energía y con el cuerpo poco tónico.

Empieza la práctica del yoga, la relación con su cuerpo físico cambia con el tiempo: más tónico y más vibrante; eso le proporciona más seguridad a nivel físico, que se transforma en el tiempo en más seguridad interna, lo que le ayuda a mejorar su autoestima. Así el esfuerzo que utiliza para parecer fuerte ya no es tanto, pues está sostenido por una fuerza interna, y de allí nace una sensación de paz y descanso interno, y quizás, con el tiempo, llegue a mejorar también su vergüenza. El proceso puede durar varios años, pero en todo ese tiempo seguimos teniendo una persona que cree no merecer y que se siente mejor físicamente, tiene mejor cuerpo y habla con más naturalidad, aunque sigue manteniendo de fondo la creencia de que no merece, porque es tan instaurada y profunda que ablandar las capas externas no llega a esa parte interna tan profunda y tan sensible, y la mayoría de las veces tan protegida e impenetrable que no se le puede acceder conscientemente.

Este proceso podría durar años y años, siempre que la voluntad de la persona se mantenga firme y las emociones “negativas” (aquellas que deberíamos de aprender a gestionar) no le hayan ganado en algún que otro momento, tomando o haciéndole tomar decisiones desde este estado. Si el ejemplo te suena de algo no te preocupes, eso nos pasa a diario a todos en aquellos aspectos que nos tocan en lo profundo, y todos tenemos capas internas sensibles y ocultas a las cuales cuesta acceder, y como dicho, a veces no se les accede nunca, quedan escondidas bajo capas y capas, protegidas en nuestros rincones importantes.

YOGA DE LAS EMOCIONES va a trabajar esas capas, ayudando a ablandar las capas internas que protegen e impiden el contacto con lo más profundo de nosotros, liberando nuestras partes más profundas en medida que nos permitimos acercarnos, en el respeto de nuestro sentir y nuestra sensibilidad, a aquellas partes, aquellas emociones, que viven debajo de las capas superficiales y que , consciente o inconscientemente, actúan y toman decisiones en nuestro lugar ( piensa cuantas decisiones has tomado basadas en el miedo, en el juicio, en la moral, en la apariencia, y cuantas eran basadas en tu amor propio, en tu naturaleza libre y autentica).

LA PRACTICA

La mayor dificultad a la hora de poder gestionar las emociones es…¡que no queremos sentirlas!

Por no querer sufrir, o no querer hacer sufrir a otros, que es una bien disfrazada y socialmente aceptada forma de evitar el propio dolor, todos reprimimos emociones que ya no queremos reconocer, y las dejamos atrás bajo capas y capas de emociones que suplantan, desvían y bloquean esas emociones “denegadas”.

De paso nos acostumbramos a vivir evitando o escondiendo esas partes de nosotros, la mente se acostumbra a esas “mentiras” que nos decimos y el cuerpo con el tiempo le sigue.

La practica del YOGA DE LAS EMOCIONES se focaliza en trabajar esas capas para revertir el proceso de “olvido” y poco a poco tomar consciencia de nuestras emociones, con amor y sensibilidad para poder conectar con las capas que nos separan de nuestro ser autentico y mas profundo, cada uno según su ritmo y posibilidades.

Ejercicios con el cuerpo, ejercicios en parejas y grupales, físicos, verbales, posturas de yoga adaptadas a la finalidad, consciencia de la voz y su emoción, bioenergetica, expresión consciente, entrenamiento de las emociones son partes entre otras del trabajo orientado a llevar a la persona a tomar consciencia de sus procesos y sus capas.

Tal como el cuerpo mejora a través de la practica, también la gestión de las emociones puede ser entrenada, de manera que podamos poco a poco ir desbloqueando, reconectando y liberando el flujo de emociones y sensaciones, y permitir que los “rincones” escondidos vuelvan a tomar aire, aportando un mejor equilibrio entre mente, cuerpo y emociones.

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